Apoyo para la Familia:

¿Qué hacer si mi hijo(a) participa en un grupo sectario?

(Fuente: A.S.D.F.I.)

No lo juzgue ni lo condene por sus elecciones o su participación. Siempre recuérdele que se respeta su libertad de opinión incluso si ello le causa algún sufrimiento. Manténgase lúcido frente a las repetidas solicitudes de las que ud será objeto, si su hijo(a) se acerca con intenciones de convencerlo para que se adhiera a la secta.

Protéjase de las solicitudes continuas de dinero, los chantajes emocionales y otros intentos de seducción que él empleará para acercarlo a sus creencias. Escuche sus argumentos , luego recuérdele sin entrar en conflicto las divergencias de opinión que tienen, dejando siempre abierta la posibilidad de diálogo, evitando burlarse de sus posturas incluso si estas parecen totalmente delirantes. 

Si se muestra vengativo frente a los rechazos de subvencionarlo, podemos intentar transformar sus exigencias mostrándole el afecto que le tenemos de otra manera, por ejemplo ofreciéndole pequeños regalos personales que el grupo no podrá realizar.

No acorralarlo o imponerle ultimatums,ya que no harán más que empeorar las cosas. Incluso si tenemos las mejores intenciones del mundo nos arriesgamos a reforzar en el adepto una paranoia que ha sido ampliamente defendida y establecida por la secta dentro de las creencias y verdades de su hijo o hija.

Mantenga el contacto. Si su hijo ya es mayor de edad y deja el hogar para vivir junto a su comunidad es absolutamente necesario encontrar una forma de mantener el contacto con él. Incluso si sólo es para intercambiar ideas banales, y hacer "como si todo" estuviera bien.

El objetivo es evitar apartarse completamente y romper totalmente con su familia y su pasado.

 

Se debe intentar constantemente acercarlo a su ser, por medio de pequeñas estrategias como invitaciones o noticias de antiguos amigos, saludos o mensajes cariñosos en las fiestas y cumpleaños. En resumen, multiplicar las ocasiones y los pretextos para restablecer el vínculo, evitando cada vez utilizar la fuerza.

Si él o ella se encuentra en un sistema muy coercitivo, es muy probable que los miembros el grupo controlen, revisen o bloqueen la correspondencia. Es por esto que enviarle cartas de reproches o misivas lastimeras serán totalmente contraproducentes pudiendo causar el rechazo de su hijo o hija hacia sus mensajes. 

Siempre mantener una ventana abierta hacia el pasado. En los casos más graves, si se ignora donde se encuentra y no se tiene ningún medio de hacerlo volver, puede hacerle saber su delicada situación y consultar discretamente a los últimos amigos que se relacionó antes de ingresar a la secta, por ejemplo en su lugar de estudio, trabajo, su banco, etc, para intentar localizarlo en el corto plazo.

Al momento de conocer su dirección, podemos enviarle un mensaje sin ningún reproche ni signo de inquietud. Esto será un primer paso. El objetivo es manifestarle de una manera u otra que es amado y que estamos pensando en él.  Manteniendo abierta esta ventana hacia su pasado, podemos dar al adepto, por pequeña que parezca, una verdadera perspectiva de salir. 

 

 

 

 

 

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