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Karadima, impunidad de un abusador sexual en la Iglesia Católica chilena.

 08-11-2015

 

 “¿Quién puede decir que no ha sido nunca manipulado?¿Quién no ha tenido la sensación de que alguien se había “aprovechado” de él, de que lo habían timado? En general, nos cuesta confesarlo porque nos avergonzamos y preferimos ocultarlo.”

 

Con este contundente párrafo arranca la invitación a la reflexión que nos propone Marie France Hirigoyen [1], especialmente sobre los términos “consentimiento”, “sumisión” y “libertad”, cuando han de asociarse a la palabra “manipulación”, y sus consecuencias psicológicas, morales y legales. Manipulación a la que son vulnerables personas adultas inteligentes y plenamente conscientes, y que, además, hayan podido ser advertidas. Se produce en este caso la paradoja perversa: cuando le estafan a uno, se puede pensar qué tonto ha sido. Cuando es a otro a quien se estafa, nos reímos de su credulidad. “Eso no me habría pasado a mí” ¿No? Como nos explica Hirigoyen, no hay que estar tan seguro.

Múltiples son los casos de abusos que se registran en la vida diaria, algunos son totalmente anónimos y otros son conocidos por gran parte de nuestra sociedad por lo impactante que han resultado. En esta categoría podemos encontrar dos casos que parecen disimiles al oírlos en primera instancia, pero que al analizarlos en profundidad, son los mismos patrones que se repiten; un líder con algún “poder” o “carisma” espiritual, un grupo cerrado o sectario, y una manipulación sicológica que finalmente traerán la satisfacción personal del líder. Nos referimos a la Secta de Colliguay dirigida por Antares de la Luz y al bullado caso del Sacerdote Karadima, ambos, según el análisis hecho por nuestra Corporación, presentan los mismos patrones que ejecuta el seudo Líder espiritual o más bien el abusador, para llevar a cabo lo que le dictan sus más profundas alteraciones sicológicas con aquellos que han depositado su confianza en él.

En el tiempo que llevamos trabajando como Corporación para la prevención del Abuso, conocimos parte de la casuística Francesa en torno a la manipulación sicológica, el abuso y las organizaciones sectarias coercitivas. Marie-France Hirigoyen es una Siquiatra francesa que ha desarrollado varios libros en torno al tema y que como estudios analíticos, han servido a la sociedad francesa para llevar de mejor manera la implementación de normativas fiscalizables respecto al abuso de debilidad.Según la siquiatra, “Es importante en este debate llegar a saber poner el cursor de dónde empieza la influencia normal, a la que nos sometemos en pequeños actos anodinos a diario, y dónde empieza la manipulación”. ¿Cómo ocurre? El mérito de Marie-France Hirigoyen consiste en ser capaz de explicar de una forma clara y sencilla un patrón psicológico de gran complejidad que incluye al manipulador, al manipulado, y a los observadores de la manipulación, que suelen ser tan presas del engaño como la víctima principal pues, una vez iniciada, los límites entre quién lo hace, quién lo recibe y qué significa quedan completamente difuminados a la vista del espectador. El gran dilema, tanto moral como legal, es hasta qué punto es consciente el engañado del engaño, y qué grado de responsabilidad se le puede imputar. ¿Nos previene el tener una mayor preparación intelectual o académica, o una mejor posición social? En absoluto. De hecho, supone un reto para la mente perversa doblegar a una mente presuntamente superior. ¿Qué se puede hacer entonces para detectarlo a la mayor brevedad? La respuesta es “poco” pues, como bien apunta Hirigoyen, el éxito en la manipulación no depende tanto de la capacidad de la presa para reconocerlo, ni de su personalidad, sino de la habilidad del manipulador para engañar.

El caso Karadima, uno de los mediáticamente más impactantes de abuso sexual, abuso de poder y manipulación, encaja perfectamente en el marco que expone la siquiatra. De nuestro punto de vista de Organización dedicada a la denuncia y prevención te instamos al debate: “el sobreseimiento de una causa exime de culpabilidad al responsable de los abusos? El abusador dejará de ser un abusador? Qué responsabilidad tenemos como sociedad al dejar a un abusador sin pagar condena o al menos a someterse a ser vigilado? Nos falta algún marco legal para hacer una prevención de delitos futuros que puedan cometer los abusadores que quedan impunes?

A Continuación te dejamos un pequeño resumen del caso Karadima, el cual ha quedado impune ante los tribunales de justicia, tras la sentencia de sobreseimiento por prescripción fechada el 14 de Noviembre del 2011, por los crímenes perpetrados por el sacerdote Fernando Karadima.  

·         11 meses antes del fallo judicial, con fecha 16 de Enero 2011 el caso pasaba al proceso canónico, el vaticano sentenciaba al  sacerdote Karadima, culpable de abusos sexuales violentos a menores feligreses de la Parroquia del Sagrado Corazón de El Bosque en Santiago, y de abuso del poder otorgado por la potestad eclesiástica.  

·         El 21 de Junio del 2011 el vaticano confirma la culpabilidad de Karadima, rechaza la apelación de este, pero retira los casos de pedofilia, dejando solo los de efebofilia[2].

·         Se le sanciona a una “vida de retiro en oración y penitencia” con la prohibición perpetua del ejercicio público en particular el acto de confesión y de la dirección espiritual de toda categoría de personas, mas no se le indica la pérdida de su estado clerical.

·         Cabe destacar que las primeras denuncias de abuso sexual presentadas a la autoridad eclesiástica contra el Sacerdote y Párroco de El Bosque comienzan en el año 2004, es decir 6 o 7 años transcurren en que la iglesia no da crédito a los testimonios de las víctimas, hasta que el caso explota mediáticamente a través  de la exposición de los testimonios en el programa de TVN, Informe Especial el 26 de Abril del 2010.  

·         Tras las infructuosas diligencias por parte de la Iglesia y posterior al sobreseimiento del acusado por la prescripción del delito, los denunciantes inician una acción civil en contra del Arzobispado de Santiago. El propósito de la demanda es establecer la responsabilidad civil que tendría la Iglesia Católica de Santiago, en lo que los denunciantes califican de negligencia sistemática e ignorancia deliberada de las autoridades eclesiásticas al momento de enfrentar los casos deabusos, donde el Cardenal Errázuriz en su calidad de testigo es sindicado por las víctimas como “encubridor de las primeras denuncias en contra del párroco de El Bosque, en el 2005” (biobiochile.cl 30 de Septiembre 2015).

·         Tal parece que lo polémico del caso tras las filtraciones a la prensa de comunicaciones entre los clérigos no acaba. Recientemente el diario The Clinic online con fecha 07 de Octubre 2015 titula “Nueva carta de Errázuriz a Karadima: Le da gracias al “Señor” por el término de la investigación judicial por abusos sexuales”

 

Extracto:

En la misiva de julio de 2010, a la que tuvo acceso The Clinic Online, Errázuriz reitera la recomendación que le había hecho a Karadima para dejar la parroquia El Bosque y evitar las misas de manera pública. También celebra la imposibilidad que tuvo el ex fiscal Javier Armendáriz de seguir indagando las denuncias de abusos sexuales en contra del sacerdote y que, según sus palabras, estaban “dañando el buen nombre de tantas personas”.

Errázuriz se refería a la decisión del ex fiscal de declararse incompetente en la investigación debido a que los hechos investigados eran previos a junio de 2005, fecha en la que había entrado en vigencia el nuevo Sistema Procesal Penal. Ello derivó la causa al 10º Juzgado del Crimen de Santiago, primero con el juez Leonardo Valdivieso, quien resolvió cerrar el caso y, luego con la ministra en visita Jéssica González, que si bien acreditó los delitos cometidos por Karadima aplicó la prescripción de la acción penal.

 


 

[1]Marie-France Hirigoyen (Francia, 1949) es una médico psiquiatra, psicoanalista y psicoterapeuta de familia especializada en la terapia del acoso moral o acoso psicológico.

[2] designa el deseo sexual de un adulto hacia los adolescentes.

 

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